La mayoría de
nosotros hacemos uso de, por lo menos, una red social y conocemos los riesgos
que se pueden llegar a presentar (o eso queremos creer) si los datos que
brindamos no son protegidos de manera adecuada. No obstante, a pesar de que supuestamente
conocemos los peligros que enfrentamos al navegar en el internet mientras
brindamos a otras personas acceso a nuestra información, muy pocas veces
estamos al tanto de lo que sucede con estos datos.
Cada vez que
instalamos o nos incorporamos a algún nuevo sistema que requiera de nuestra
información personal, la empresa encargada o responsable nos entrega los términos
y condiciones de privacidad, la cuestión aquí es: ¿leemos esos términos y condiciones?
Claramente, debido a que éstas, se muestran en un formato no muy llamativo y su
extensión no es la más agradable, las ignoramos y solo presionamos
continuamente el botón “Siguiente” hasta que se termine el proceso para poder
hacer uso del servicio pedido. Pero, ¿qué pensarías si, entre todas esas líneas
de texto que ignoraste había algún enunciado que decía que toda la información
que brindaste ya no es solo tuya, si no que ahora, también le pertenece al
dueño del servicio; ¿o que, tu información privada puede, no solo usarse, sino
que también puede interpretarse como quisieran los administradores? Impresionante,
¿no?
De acuerdo al
vídeo Terms and Conditions May Apply existen muchos
casos en los que, debido a que no se le pone la atención suficiente a los
términos y condiciones, las empresas utilizan los datos e información de sus clientes
para entregarlas a otras personas, sin autorización previa del usuario, claro,
o para su beneficio propio.
Personalmente,
considero que sí, leer los términos y condiciones no es lo más divertido del
mundo, pero sí se debe conocer qué derechos se le otorgan a las empresas,
respecto a nuestros datos, cuando aceptamos darles control sobre nuestra
información para evitarnos problemas y sorpresas incómodas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario